Sobre Pau
Pau Garcia-Mila es un empresario y comunicador nacido en Barcelona en 1987. Fundó su primera empresa a los 17 años, que fue posteriormente adquirida por Telefónica. Ha sido nombrado Innovador del Año en 2011 por la publicación del MIT TR-35, y es ganador del premio FPdGI Príncipe de Girona Empresa 2010.

Hoy en día, Pau coordina su trabajo en su última empresa, IdeaFoster, con la docencia en ESADE (donde es profesor del Master en Digital Business), y en IMD, donde es miembro externo del equipo investigador del centro de investigación VC2020.

7 Ene 2013

Venderse, venderse, venderse

Me faltan dedos para contar las veces que alguien me ha dicho algo como “Llevo dos años escribiendo un blog o manteniendo una página web, aunque no lo digo demasiado”. Es mucha la gente que tiene la necesidad de “crear”, ya sea escribiendo, cantando, componiendo, pintando… y que tiende a pensar que no es suficientemente bueno/a haciendo eso, o que dado que seguro que habrá personas que lo hagan mejor, a pesar de que le gustaría, es mejor no enseñarlo o publicitarlo demasiado.

Y si ese es el objetivo (crear algo anónimamente o hacerlo en privado para que la gente no lo vea), aquí no hay nada más que decir. Pero si en cambio, estamos haciendo algo y nos gustaría que la gente nos reconociese por eso, probablemente lo único que tenemos que hacer es perder la vergüenza a enseñar lo que hacemos, y acto seguido, empezar a vendernos más.

No se trata de comprar anuncios en periódicos o páginas web o “tatuar” el coche o un brazo con la dirección del blog, sino, simplemente, aprovechar los canales que ya tenemos para conseguir que la gente vaya viendo lo que hacemos. Es probable que haya personas que no les interese ese tema en particular, pero también es probable que después de dos años viendo como de tanto en tanto comentamos que hemos hecho un nuevo artículo sobre el mismo tema, cuando alguien les pregunte por “algún especialista en X” piensen en nosotros. 

Y dado que todas las personas (absolutamente todas) son buenas en algo, simplemente pongamos el listón bien alto y creamos que somos buenos en eso que nos apasiona. Contémoslo, en nuestras redes sociales, con cartas a periódicos que hablan de ese tema y a personas que creamos que les puede interesar. La línea que no debemos cruzar está clara (bombardear sin ton ni son), pero todo lo que esté por debajo de esa línea estará bien, y hará que nos ilusionemos cada vez que una persona nueva descubra lo que hacemos.

¡Coooomuuuuniiiiicaaaaaar!

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