Sobre Pau
Pau Garcia-Mila es un empresario y comunicador nacido en Barcelona en 1987. Fundó su primera empresa a los 17 años, que fue posteriormente adquirida por Telefónica. Ha sido nombrado Innovador del Año en 2011 por la publicación del MIT TR-35, y es ganador del premio FPdGI Príncipe de Girona Empresa 2010.

Hoy en día, Pau coordina su trabajo en su última empresa, IdeaFoster, con la docencia en ESADE (donde es profesor del Master en Digital Business), y en IMD, donde es miembro externo del equipo investigador del centro de investigación VC2020.

9 Feb 2015

La política y la empresa

Hay un tema que parece que está reanimándose y que ocupa portadas, alegrías, preocupaciones y tertulias de bar y de calles: la política. Nuevos actores y discursos entran en escena y, por lo menos, la menean. Y creo que de lo que está pasando en el mundo de la política se pueden sacar algunas conclusiones interesantes y a la vez extrapolables al día a día en la empresa.

Como cualquier cosa que se quiere que funcione, a la situación política actual no se llega porque sí. Previamente, antes de fundar ningún partido político hay (o debería haber) un análisis del mercado que permita definir un producto a partir de detectar unas necesidades. En una empresa pasa lo mismo: cuando tienes una idea, la mejor forma de ver si podría tener éxito o no es estudiar el mercado, o al menos plantearnos si a nosotros mismos nos sería útil, y si hay mucha gente parecida a nosotros. Y esto es lo que creo que está pasando hoy con los nuevos partidos que buscan regenerar el panorama político a partir de romper el anterior.

El segundo paso es llegar más allá, y si hay un elemento que define el momento en el que estamos es la comunicación. Estaremos de acuerdo en que hoy en día los nuevos mensajes tienen un fuerte altavoz que les da vida y hace que lleguen a la gente. Hablo de los medios digitales (con las redes sociales en cabeza) pero también de los tradicionales. Y la comunicación es una de las herramientas más potentes para avanzar hacia al éxico. Con eyeOS, por ejemplo, es un elemento que tuvimos en cuenta desde los inicios y desde entonces he tratado de seguir desarrollándolo en libros, clases, etc. En resumen, una buena comunicación hace que llegues a la gente y que ésta empatice con tu mensaje.

Después tenemos la importancia de generar comunidades que persiguen un mismo fin. Mirando otra vez al ejemplo vivido con eyeOS, otro de los puntos fuertes fue, sin duda, la comunidad. El hecho de involucrar a los usuarios en el proyecto nos llevó a crecer y ser más grandes, fuertes y diversos. Gente de todo el mundo apostó por el proyecto, trabajaba, daba ideas, traducía. Y la política actual va en este sentido. Hay una tendencia a hacer partícipe al ciudadano de las políticas que se defienden y con esto se consigue mayor apego y a la vez un gran número de prescriptores del mensaje. Y como le pasa a cualquier empresa, el reto es y será poder dar suficiente libertad sin llegar a perder el espíritu de lo que se quiere y persigue.

Si juntamos los puntos anteriores llegamos a otro realmente clave: la ilusión y la generación de ilusión. Una oferta atractiva bien explicada hace que la gente se enganche, la quiera, y si además les promete solucionar una necesidad… hemos dado en el clavo. Esto pasa en todos los campos de la vida. Poner ilusión en lo que haces repercute en ti y en la gente a la que quieres llegar. Una empresa es ilusión, un proyecto es ilusión, y no sólo del que lo hace sino también del que lo recibe.

Al fin y al cabo, de todo lo que nos rodea podemos aprender, y por más distanciadas que nos parezcan unas cosas de las otras siempre tiene puntos en común de los que podemos sacar conclusiones. Y es que a veces, la política no está tan lejos de la empresa.

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